Cuando la cena se sirve en lencería el hambre aparece.
... Raúl espera en el sillón, como buen novio paciente. Le dijo “te traigo la comida”, sin aclarar el menú. Y ahí entra Linda, vestida como mesera de película francesa con presupuesto para lencería: medias parisinas, rojo donde tiene que haber rojo, y un plato… que queda en segundo plano. Esto no es delivery, es un mensaje. Una declaración estética y carnal.
Las medias parisinas fueron símbolo de seducción desde el siglo XIX. En la Belle Époque, eran parte del “uniforme” coqueto de actrices y cabareteras de élite.
Aunque si hablamos de comer, nada mejor que la hamburguesa de mi novia, ¿no creen?, jaja.