Ironía total, vino a quitar el polvo pero termina echando uno.
... La casa estaba desordenada, sí. Pero no tanto como las ideas que empezaron a cruzarse entre ellos. Mientras ella pasaba el trapo, él pasaba a hacerle propuestas cada vez más... placenteras.
Tal vez culpa de ese hilo dental marcado o la exótica belleza, pero está cargoso.
Sarah, sudando ya por razones poco laborales, pensó: esto es limpieza… pero de otro tipo.
Las primeras mucamas surgieron en el siglo XIX en casas aristocráticas. Pero dudamos que en ninguna se haya vivido una escena tan intensa. Porque aquí… ¡la limpieza fue total!
Varias han recibido propuestas de ampliar los servicios domésticos, como Chloe, que nunca dejará escapar una propina.