La alumna intentará seducir al entrenador a pesar que hay gente en casa...
... Él, profesional. Ella, una provocación con forma humana. Mientras el cronómetro marcaba los segundos del plank, ella marcaba territorio con cada mirada agachándose con sospechosa lentitud. Él sudaba… y no era por las flexiones. Lo peor (¿o lo mejor?) es que el marido estaba en casa. Scott entendió que esa tarde el verdadero entrenamiento era resistirse… o tomará el riesgo deportivo.
¿Sabías que los entrenadores personales deben estudiar psicología deportiva? Tal vez Scott necesitaba una maestría en autocontrol. El fitness nació en Grecia, pero esto… esto ya es mitología griega moderna.
Si quieres seguir sudando en tu entrenamiento privado, mira a Briana, guau, hasta caminando lo hace.