... Y si, que vas a hacer, mirar, disfrutar el panorama que ese escote suma al mejor paisaje hogareño que podría describir. Y es lo que hizo el yerno, deleitar los ojos, embobado con esas curvas que rugian como fiera encerrada hasta que advirtió su presencia. Solo puede disculparse, mentir diciendo estar arrepentido de echar el vistazo y seguirle la corriente a esta mujer que nos sorprende siempre.
Esto fue un bombazo, coincidimos, ahora, mirá a otra mamucha, pero esta vez limpiando desnuda delante del amigo del hijo, ¿te lo vas a perder?.