Una joven dejando salir el deseo de sentir algo enorme en su cuerpo.
... Seguro de sí mismo, deseado, inaccesible para muchas. Pero Kait no se conforma con mirar. No hoy. Eligió la minifalda de jean celeste. La que cubre lo justo, pero insinúa todo. Perfume dulce, mirada fija y una intención clara: no perder el tiempo. Sabe lo que quiere. Y va directo hacia ello. No hay lugar para dudas. No hay promesas rotas. Solo una atracción inevitable, en el momento perfecto, cuando nadie más está mirando. Porque a veces, el camino libre no es casualidad. Es una oportunidad... que Kait no va a dejar pasar.
Ella fue a buscar lo que quería, pero Lizz Tayler recibió ayuda en el momento justo cuando la pillaron amasando allí debajo.