Puede ser un error o un acierto, ella es la que va a decidir que hacer...
... Meterte en la habitación de Zoey fue tu peor idea... o la mejor. Ella no necesita gritar. Ni preguntar. Con esa minifalda blanca y esa energía traviesa, ya tiene el control. Logan se congela. Zoey se acerca. Y deja en claro que no va a hablar de esto... si él coopera. ¿Estás viendo casualidad? No, esto fue armado para sentirse real, incómodo, excitante. Una escena con historia, con picardía, con intención. Y Zoey, sin decir una palabra, se convierte en la dueña del juego.
Esto de no prever los posibles eventos pasa en todos lados, hasta con maridos infieles, como George que fue pillado por su esposa con una rubia preciosa.