Calentura total, un vídeo hace estallar el deseo de conocerse.
... "¿Y por qué no? Seguí adelante", le dijeron del otro lado. Dos frases simples que le encendieron algo. El asombro se volvió curiosidad, la curiosidad deseo... y el deseo, una urgencia difícil de contener. Intentó calmarse sola, cerrando los ojos, respirando hondo, pero ya era tarde. Mandó un mensaje corto, con una dirección que decía todo. Minutos después, el timbre sonó. Paige abrió la puerta sin una palabra, solo con esa mirada que ya no dudaba. Lo que ocurrió esa tarde no tenía guión… pero dejó huellas que no se borran fácil. Porque hay encuentros que no se planean, pero se sienten desde antes.
En tanto otras no tienen suerte en estas aplicaciones, pero siempre aparece algún héroe a cambiar el humor de chicas apenadas.