Revés inesperado pondrá al joven en una posición privilegiada.
...Julia no estaba segura de caerle bien a Jordi. Era serio, esquivo, con esos silencios que incomodan. Su novio la besó rápido antes de salir a trabajar, dejándola sola, regando el jardín con unos shorts que jamás habían sido diseñados para la jardinería. Jordi, desde la ventana esperaba su gran momento. Había algo en Julia que lo sacaba de eje: su olor en el aire, en la ropa, interior en especial. Cuando ella entró a la habitación, él no alcanzó a salir. Escondido bajo la cama, su respiración lo delató. Julia lo descubrió. De un tirón lo sacó a la luz y se vio tentada de sofocar esa erección, pero debrán tener cuidado!.
Siempre da que hablar este Jordi, miralo desenfrenado, un proveedor interminable de placer.