Unos días mas consigue, pero als rodillas van a ponerse coloradas.
...El anuncio de desalojo llega con el aire frío de la mañana. Lexi lo toma entre manos, los ojos fijos en el papel. La casa, su hogar, parece desmoronarse ante ella. El hijo del propietario se siente incómodo, pero así tiene que ser. Lexi, sin embargo, no se deja arrastrar por el pánico. Sabe que está en juego mucho más que un simple techo. Con un movimiento abrupto, baja lentamente el vestido, dejando al descubierto más de lo necesario. Sus ojos se encuentran con los de él. La tensión es palpable, el ambiente se espesa. Pide unos días más, solo unos días para hablar con su esposo, para convencerlo. Él observa, indeciso, necesita tiempo para pensarlo, le damos 1 o 2 segundos.
Claro que esto no es un trato excepcional, recuerdo a una puertorriqueña que consiguió varios meses de alquiler gratis.