Tres veces se disculpará, le encanta como tiene que disculparse....
...Lexi tenía un talento especial para meterse en problemas… y para salir de ellos con las piernas cruzadas, bueno, es una forma de decir, y una sonrisa que desarmaba hasta al más terco. Llevaba semanas saqueando la cartera de Ike como si fuera su cajero personal. Y claro, la descubrieron. Pero a Lexi no se le daba eso de sentirse culpable, con su boca, y no palabras, pedirá perdón. En la tercera se presentó para disculparse, sí… aunque más parecía que iba a provocar un incendio. Minifalda diminuta, coletas perfectas, ese brillo en los ojos que gritaba “culpable y qué”. Se entregó como solo una mujer hermosa y peligrosa puede hacerlo. Y aunque juró que sería la última vez, ya tenía claro el plan: seguir robando... y hacer que cada disculpa deje a Ike un poco más sin dinero. Y sin defensas.
No siempre la culpable está tan cerca, otras veces en la casa de al lado. mira a la vecina ladrona salir del problema de una forma similar.