...Confiado en tantas historias resueltas en soledad, dejó la puerta del baño sin cerrar y con el celular como estímulo le dio play. Vaya a saber en que se inspira, pero pronto toda esa ensiedad está por ser destruida por la persona menos pensada. En la casa está Jessica, que revolotea ordenando cada rincón, pero al pasar por el baño lo vio. Él medio se asusta, lógico, ella mira con una soltura que se pone todo muy extraño. Se ofrece para convertirse en una ayuda inesperada, que por supuesto, será aceptada a la primera...
No siempre hombres pillados en estas situaciones, recuerdo cuando Johnny encontró a la suegra en la bañera necesitando un poco de ayuda.