Tyler estaba por salir cuando Sarah, con su rubio peinado y ojos que parecían tragarlo entero, lo llamó desde el baño. La estrategia motivacional para que Tyler no se vaya de la casa comienza. Primer escusa, la bata, donde podrá verla desnuda. Él sonrió, el calor en su pecho comenzaba a quemar. Pedir crema le da la oportunidad, primero delante, luego pechos, algo se levanta, ahora ella lo ayudará. Más tarde, en la sala, Sarah lo miró desde el sofá, el aire entre ellos cargado de promesas no pronunciadas, una vez mas su saliva habló. Esa noche, Tyler viene a confirmar que le aceptaron en la universidad, es la última oportunidad y Sarah pondrá todo para convencerlo.
Pero no todas son tan egoístas como ella, pues está el caso de Lilly que le enseñará como conseguir chicas a un tímido.