Kat se ha fijado un propósito en la vida cercana, seducir a Danny, el apuesto vecino, pero le está costando. Hoy le golpea la puerta y cuando escucha que es él, corrió a sacarse ropa para abrir la puerta apenas cubierta, por delante, por una toalla blanca. Justo me iba a bañar le dice y él respetuoso le dice que esperará afuera. Algo frustrada, pero no rendida, hizo otro intento, pedido de auxilio. Enseguida lo tiene en la habitación, pero verla en ropa interior parece afectarlo. Un abrazo de agradecimiento tampoco funciona, solo resta una cosa mas. Fingir limpiar el piso, de rodillas, minifalda blanca, ¿y la tanga?, bue, ese es el detalle. Una vez mas, él a su lado, ella aireando, hasta que por fin pasa, un beso!.
He vivido en muchos lugares, vecindarios llenos de mujeres, o soy feo o no tengo suerte, pues miren a esta otra vecina que sola busca su bienvenida.