MJ había intentado mantener el control durante toda la semana. La ausencia de su madre en casa le dio la libertad que tanto deseaba, pero la tentación siempre estuvo ahí, latente. Ramón, el chico que ocupaba su mente en cada momento, era el centro de sus pensamientos.
Esa noche, los sueños fueron más vivos que nunca, y despertó con una sensación de que ya no podía esperar más. Con el mismo short de pijama rosa y el top blanco que realzaba su figura, decidió que era momento de actuar. Fue a la habitación de Ramón, con la mirada decidida.
“Es el último día que estaremos solos”, dejó claro con un gesto, como si nada más necesitara decir. Había llegado el momento de aprovechar la oportunidad y empezará con un buen bocado. Mientras tanto, en otro de nuestros vídeos, podrás ver un cambio de favores con hija de la novia.