Equivocadas pastillas provocan un gran problema, menos mal que la empática Sofie Reyez lo ayuda a calmarse. A Oliver le dolía la cabeza, creyendo que eran aspirinas las tomó y fue a dormir, pero al despertarse tiene una erección de proporciones exageradas está levantando el pantalón con mucha fuerza. En tanto la hermosa y estudiosa Sofie puede darse cuenta de lo sucedido logrando ocultar su curiosidad. Aunque no dejará escapar la oportunidad, en cuanto puede, para ir a ver de cerca...