Estas rateras de hotel son cómplices y empleadas, planean todo, menos terminar en un trío con un huésped. Kelly será la que atrape la atención del objetivo con revelador traje de baño blanco. Sirena se meterá en la habitación a esculcar cada rincón en busca de valores. Pero algo sale mal, la rubia entra antes de tiempo pues fue seducida por el apuesto italiano. Para colmo es dueño de un palo que merece ser compartido y sin dudarlo le dice a la otra que se meta en la cama.