La probó, le gustó y ahora falta a la escuela para volver a montarse al novio de su mamá. Claro que Jay no está exento de culpabilidad, aunque es entendible que esa rubia delicada bien podía tentarlo. Pasa que es Emma Bug, esta nena de 18 que tiene tetas alegres y un culito para comerlo todo. Que la madre haya ido al trabajo le juega a su favor, pues sabe que con esos shorts lo tendrá a sus pies.