El hijo del novio de esta madrastra policía se la pasa sacudiendo la salchicha, sin otra opción, le vaciará la pistola. Esta mujer no se deja pisotear por nadie, incluido Ricky que en nada colabora en casa. Se pone el uniforme y le ordena al pibe que se deje de masturbar que debe limpiar todo. Pero al regreso lo encuentra en el mismo lugar incluida la mano en el pene. Habilidad total para manejar conflictos sociales se da cuenta que solo existe una forma de ponerlo de su lado, drenarle las bolas.