Capricho de un jugo de naranja trae a la habitación de la huésped cachonda a un gentil camarero dispuesto a dar el mejor servicio. Bijou parece ser una chica simpática, educada y por sobre todo respetuosa del prójimo. Cuando le pide a James que le cante una canción lo hace pues así lo dice el manual, el cliente siempre tiene la razón. Le resulta extraño el pedido sin embargo comienza a entonar una hermosa melodía y de repente todo se va de las manos. Espero que mi señora no haya ido al mismo hotel pues se fue de vacaciones a esa ciudad.