Jordan ha sido convocado, luego de regresar del frente, a la oficina la la general Jenaveve Jolie. Le espera la mayor distinción que el ejército puede entregar, la medalla al valor. Aunque la superior ha leído su historial militar y no coincide con que la condecoración sea suficiente. Con acceso a toda la info del homenajeado encontró un detalle que la cautivó. Al parecer este soldado suertudo es dueño de un perno tan eficiente que fue incorporado al legajo. Ya con el tajo haciendo gotas y tras colocarle la medalla, ella desprendió el uniforme para que se adueñe del premio restante. En nada la petisa le hizo desenfundar el arma para colocarla en la boca antes de empezar el tiroteo.