Desde el divorcio, Mercedes Carrera, ha cambiado mucho, la remilgada ama de casa ya es otra. Ahora puede mostrar con escotes lo que tiene y con faldas cortas lucir su gran trasero. Ha estado buscando casas y Dylan, el hijo de la amiga, trabaja en una inmobiliaria y ha estado ayudándola. Parte de la libertad de una separada es la casa nueva, como el uso y libre disfrute de su cuerpo. Pero en todo esto hay un algo mas, resulta que esta mujer siempre tuvo fantasías con ese muchacho. Mas precisamente lo a estado imaginando metiendo placer dentro de su culito.