No le cuentes a mamá, bueno, pero que me das a cambio, eres un ventajero, que quieres. Marina Woods tenía prohibido salir de fiesta, sin embargo lo hizo pero al regreso fue pillada. Tony, que había madrugado, estaba acomodando el jardín y a eso de las 8 de la mañana, la tiene acorralada. Nerviosa le pregunta que tiene que hacer para que no le cuente a sus padres y de inmediato pidió un pete. Por suerte, a los pocos segundos, se escucha que alguien se acerca y logra salir sin mas que unos besitos a la verga. Creída que la deuda fue saldada nunca mas habló del tema, pero unos días después tiene visitas. Está dormida, culito en tanga fuera de la colcha y una mano que comienza a tocarla. Es hora de cancelar lo adeudado y dejar que este ventajero se salga con la suya.