Fue por un dolor de hombro y cuando le bajó las calzas no fue difícil darse cuenta que la quería cojer. Luego de tomar los datos a Briana Banderas, le pide que se quite la camiseta y se recueste en la camilla. Obediente lo hace, hasta se desabrocha el sujetador al pedido del facultativo que, al ver el culazo que tenía, se acomodó la verga. Lo que parece un examen se convierte en caricias que terminan en las caderas. Kristof Cale se anima y tira hacia abajo la ropa dejando al descubierto este preciosa trasero. Acto seguido entierra dedos entre nalgas y ella aprovecha para manotear por encima del bulto. Al parecer el tratamiento es bueno pues la rubia ya no se queja de esa molestia.