Brad está a punto de enloquecer, la hija de su novia nunca usa corpiño, se le está endureciéndola paciencia. Por suerte es un tipo precavido y decide regalarle uno, pero esto aviva a Lily Starfire quien se da cuenta que sus pechos lo alteran. Así que decide divertirse con él y sin mas se lo pone ante la atenta mirada del caballero. A partir de ahora comienza una oleada de provocaciones, mira que alto quedan, toca. Para colmo hasta la tanga se puso en su presencia haciendo que todo sea para peor. Será en la cocina donde la joven se hace cargo y le regala mamada con paja a dos manos. Claro que el juego recién comienza pues sabe que ese hombre ya no querrá verla vestida.