Pillada en casa ajena, la hermosa joven y sus tetis sueltas, seducen al dueño para pedir perdón. Aria Lee y sus amigas se metieron sin permiso a una lujosa casa, pero la llegada de Mick, hace que todas escapen. Sin embargo Aria quedará en el camino debiendo enfrentar a este hombre, que para su suerte es afable. Claro que no quita que se enoje al verla por primera vez, pero al notarla arrepentida se tranquiliza. Nada le pide, pero ella quiere disculparse, con las tetas escapando por el costado de la camisa se le acerca. De un manotazo le agarra la verga y le dice cuanto lo siente con un polvazo.