Sala de penitencia escolar, una alumna rebelde y un profesor que debe ponerla en su lugar. Melody Marks se pasa de lista cuando con una pajita lanza papel al maestro Dorian. Ha colmado la paciencia del responsable a cargo que le buscará algo mejor para meterse en la boca. Encantada acepta la propuesta para dejársela reluciente con larga mamada que dejará forjada gran erección. Ya terminado el pene se sienta de reversa sobre el caballero que reposa su trasero en el escritorio. Así la joven recalcitrante le hace creer que le ha dado una reprimenda, pero nuevamente se sale con la suya!.