Agobiada tiene que hacer tres turnos, necesita algo que la relaje, algo duro y profundo. Destiny Cruz está teniendo unos de esos días, los que preferís olvidar, aunque va a recordarlo toda su vida. Renunciar no es una opción, pero tal vez una copa ayude como la llegada de Mick Blue a esa sala. Sus miradas dijeron todo en cuanto se cruzaron, ambos pueden ayudarse y necesitan lo mismo. La joven de gruesos labios se verá envuelta en un ajetreado polvo en la suite del hotel. La tensión retenida saldrá manifestada en alaridos de placer en tal vez, el mejor polvo de su vida.