El marido de Ava poco sabe cuan madre sacrificada es, para alejar a Keiran de su hija tuvo sexo con él, pero el cabrón regresó. El problema aparece de nuevo al llegar del gimnasio y otra vez la misma historia. Lograr quedar a solas para volver a sobornarlo, arriesgando su propio pellejo por el bienestar de la nena. Claro que tendrá algunos problemas y casi es descubierta, pero logra salir indemne. Sin embargo el atorrante no solo sigue en la cama, Ivy lo llevó a la habitación. Por suerte logra llegar antes y sacarse nuevamente de encima a la jovencita. Babosa mamada hace que gruesa se ponga y aunque lo hace enojada parece muy entusiasmada. Cuando quiere darse cuenta acepta que está vez le folle el culo a cambio de no verlo mas.