Con una mano metida atrás encuentra a la señora que alquila las habitaciones, hay que ayudarla!. Difícil momento culpa de la soltería enfrenta Brittany Bardot que a los 40 años tiene que calmarse sola. Encima es de las mujeres que prefieren el placer por detrás y cuando le vienen las ganas recurre a mano completa. Pensando que está sola en la pensión tiene un ataque de necesidad y sin medir gemidos comienza. Eso mismo sonidos de placer femenino atraen la atención de Kristof que quiere ver de cerca, pero se arriesgó demasiado. Por suerte la rubia está dispuesta a dejar pasar por alto la indiscreción si él es tan gentil de ayudarla. Poco tiene que pensar, él en su juventud de esperma urgente y ella en su soledad sexual.