Aceptará hacer un examen con el falso doctor que le surtirá una oleada de satisfacción dentro de su conchita pelada. Kianna Dior ni cuenta se da que a quien le habla es el conserje, pero está creída que es un médico. Insistirá tanto que Johnny Sins comienza la farsa y de alguna manera la convence de quitarse la ropa.
Se ha desnudado delante de tantos hombres que no tiene problemas en hacerle caso. Aunque extraño le resulta que el falso doctor ponga el oído en sus tetas, le parece divertido. Inclinarse y dejar que mire de cerca ya le resulta excitante, mas cuando la frota y mejor al sentir que le toca los papos.
Ya está, sáquela le dice y entre los labios se mete el perno del simulador que siente como llega al fondo de garganta. En pelotas los temblores de tetas comienzan y la clienta se muestra muy complacida con la atención. Será sentada encima como siga y buscará gozar en cuanta posición le indique ese señor.