Un jefe atorrante que se empoma a cuanta empleada tiene, la sexy guardia de seguridad no se escapará. Breanne Benson hace unas de sus rondas habituales, nadie tendría que quedar en la empresa. Sin embargo algunos ruidos en el pasillo llaman su atención, uy, el jefe y su asistente.
La guardia excitada comenzará a tocarse sin imaginar que Johnny Sins se daría cuenta. Uff, salió corriendo y no pudo ver su cara, aunque, segundos después es llamada a la oficina. Sentada en la silla reconoce haberlo visto y además estar cachonda. No tiene miedo en desprender camisa para pedir un trato similar al resto del personal.
Por supuesto que no es un hombre que discrimine, todas tienen la misma oportunidad de estar con él. Ante el pedido de la uniformada de hacerle un pete accede sonriendo. El problema comienza a resolverse con gemidos y sin remodimientos. Solo debe relajarse y gozar del enorme perno de este jefe comprensivo.