Una prisión dirigida y vigilada por mujeres, castigo o paraíso de los condenados. Krissy Lynn, una mujer con los ovarios bien puestos es la mandamás del lugar. Hoy dos hombres al borde de pagar el mayor error de su vida, deben enfrentarla. Bill Bailey y Wrexxx esperan salir del infierno de una vez por todas.
Sin embargo el evento sufrirá un retraso cuando la directora le ordene a las guardias que la dejen sola con ellos. Debe cumplir el último deseo de estos condenados aunque hay algunos cambios de último momento. Con vos firme, mientras empieza a desnudarse, les dice que le meterán sus condenadas pollas en ella.
Vaya guarra la pelirroja, arrodillada chupada bolas y caños mejor que cualquiera. Atragantada con uno le ordena al otro, hazlo, el culo es perforado. Luego intercambian y los alaridos de esta mujer retumban en todo el prestigioso establecimiento. Claro que todavía falta que juntos atraviesen el umbral sensual de Krissy.