Un peligroso paciente con herida de arma blanca llega al consultorio de la doctora que buscará ser apuñalada en el coño. Monique Alexander es muy respetada en la medicina, pero tiene un vicio, pollas grandes. Cuando tantea el bulto de Chris Johnson ya puede diagnosticar que si lo estimula será bien grande. Entusiasmada, pero sin dejar que el guardia se de cuenta, le pide que se retire pues debe hacer un examen a fondo.
En cuanto la puerta se cierra toma poder de un pene que empezó a alargarse al primer contacto. Caliente y duro en la boca se arrodille para que lo empuje a fondo. Solo medias le han quedado a la doctora que abriendo piernas siente el puñal de carne en la raja. Ese hombre que parecía peligroso resultará ser un amante perfecto.