Dicen que la mujer del amigo no se toca, pero que pasa si la ves trasluciendo y luego te envía fotos en tanga. El marido ha invitado a un colega a pasar el fin de semana en casa. Por un imprevisto el viaje se retrasa y la esposa necesitada esperaba ansiosa un polvo. No hay problema, Ryan seguramente no podrá resistirse a sus encantos. Empezará con ropa transparentando tetas, por la noche unas selfies tan directas que en nada se la deja parada. Segundos después llegará a la habitación donde nadie podrá detener la búsqueda del placer.