No oculta cuantas ganas le tiene al grandote del delivery, recibirlo con desduidos de tetas y recién salida de la ducha la llevará a una entrega especial. Jax Slayher poco reacciona cuando Valentina abre la puerta con las gemelas prácticamente afuera. Simplemente le cierra la puerta y se retira dejando a la culona con mas ganas que antes. Será al otro día que lo espera con una toalla y le pide que se lo deje en la cocina. Allí es directa, en pelotas, solo tiene tacos altos, el resto al desnudo con oscuras areolas a la vista. Ahora si, ha cautivado tanto interés en el muchacho que le sujeta la cabeza mientras come su vagina. Luego el esperado momento, ver si es cierto que la tienen grande y en poco la está sintiendo dentro.