Tener una polla en casa cambia la vida de estas lesbianas, aunque una de ellas parece disfrutar mucho, pero mucho mas. La madura Phoenix Marie, sin preguntarle a su novia, decide invitar a vivir con ellas al viejo y degenerado amigo Steve Holmes. Por supuesto que la mas joven no está de acuerdo, menos al ver que este descarado viene en pelotas desde el primer segundo. Desde el primer momento empezará a hacer de las suyas logrando escabullirse hasta el armario y adueñarse del culo de Phoenix mientras tranquiliza a la otra. A partir de aquí la locura se desata, es genial tener una polla en casa, pero mejor si se instala en el culazo de la perpetradora de la idea.