Para que se diga trato hecho la caliente compradora ofrece mucho dinero y su conchita carnosa por la casa. Justin tiene visitas, es Kuleana, una agente de bienes raíces interesada en comprar la propiedad. Sorprendido cuando le dice que vale 2 millones de dólares, pero no son suficiente para convencerlo pues hay recuerdos y encima la construyó él mismo junto a su tío abuelo George. Vaya que se pone difícil, es casi imposible competir con el corazón, pero para ella nada está perdido, siempre tiene un as bajo la falda, ya se es manga, pero miren bien. Abrió las piernas comenzando a frotar la concha mas papona que vio en su vida lista para poder escuchar la frase trato hecho. Poco después deja salir una zorra desesperada por coger en lujuriosa mamada que desparrama saliva para todos lados. Como enajenada dice tantas guarradas que parece una cloaca, al parecer no ha sido ningún esfuerzo para ella tener sexo con el propietario.