Un viaje inesperado, el polvazo de despedida, el pedido que eyacule todo su amor dentro es aceptado. Anya ha encontrado el amor de su vida, un educado militar de porte magnífico y que sabe como hacerla feliz, pero llega la noticia menos esperada, ha sido asignado a una misión que durará un año. Para este último encuentro eligió vestido virginal con el que se trenza en besos en la entrada de la casa. Tanta es la desesperación por dejar en claro cuanto lo ama es que lo desnuda allí mismo para hacerle el mejor oral de su vida. Claro que los vecinos pueden verlos, adentro será mejor, ambos desnudos, él recostado ella rebotando. Se conocen en todo, sube hasta la punta sin que se le escape y vuelve a caer, él acomoda dedos en el trasero pues eso la pone loca. Apasionados se dejarán llevar sin importar consecuencias dejando al final que la vida elija su curso.