Si bien la forma de vestir de esta secretaria poco puede decir que sea ardiente conseguirá sorprendernos a todos, esta atento al desarrollo de la historia donde aprenderás que las apariencias engañan. Típica camisa recatada, falda poco reveladora y abrigo de mujer púdica, sin embargo se puede apreciar que posee tetas increíbles.
Las gafas le dan mayor carácter de obediencia, claro que eso no es sinónimo de efectividad laboral motivo por el cual, su jefe, Manuel Ferrara, controla su desempeño. Otro secreto que esconde es la atracción por hombres dominantes y la lectura de historias eróticas que le hacen volar la cabeza levantando la ansiedad sexual por ser sometida.
Otro encuentro con el patrón provocará que esas fantasías se conviertan en realidad. En su imaginación comenzará todo el desarrollo, es tan mala con la máquina de escribir que hace ofuscar a Manuel quien le dará unas nalgadas tan cachondas que no puede evitar mostrar el agrado que le ha causado siendo suficiente para que él comprenda que debe hacer.
Sentado en la silla mira como ella se desnuda de forma desesperada, tremendas pechos ligan unos pellizcones que la retuercen en la mezcla de placer y dolor, Su respiración es jadeante, hace caso cuando le dice que se toque. Luego él se pone de pie donde Alexis relaja mandíbula para ser penetrada de parada.
Pero todavía la nota algo tensa, entiende que esta mujer lleva muchos años sin tener sexo desenfrenado encontrando que el anal provoca un cambio en su constante alboroto, como si hubiera alcanzado la paz interior.