La esposa del amigo tiene problemas con el nuevo jeans, Scott intentará ayudar sin romper nada, o no. Alena es poseedora de un trasero de gran porte que quiere lucirlo como cualquier mujer, el problema es que hay pocos talles para ese culazo. Aquí comienza la odisea de esta rubia buscando verse guapa, luego de varios intentos por que le entre cae rendida en la cama.
Así la encuentra su marido intentando disuadirla para que abandone los intentos, pero ni cerca, a ella no le va a ganar un simple pantalón así que irá a la ducha para ver si el agua ayuda a estirarlo.
Lo que ignora es que el amigo del esposo está viendo todo el espectáculo que, a simple vista, parece ser de cachonda, aunque pronto descubrirá que nada que ver. Claro que ver esas enormes nalgas traen consecuencias reflejadas en el pantalón del ocasional espectador.
Algo halagada por saber que ese hombre estaría dispuesta a follarla le pide asistencia para bajar la ropa con tanta mala suerte que se rompe. Por supuesto que ella encuentra la forma de remediar lo sucedido y que mejor que un buen anal que reconforte el estrés vivido.