No podrá ocultar lo cachonda que está la cuñada al ser pillada sentada en un consolador sobre la mesa donde comen. Gizelle hizo todo bien, verificó que nadie estuviera en casa antes de acomodar su juguete sobre la mesa, solo se quitó la tanga para sentarse encima y comenzar a gozar. Pero hay un problema, el novio de su hermana ingresa sin tocar el timbre pillándola en el incómodo momento.
Pese a querer ocultarlo no pudo hacerlo pues él le ofrece ayudar a bajarse descubriendo que tiene esa cosa encarnada dentro. Allí comienza un juego que mas la empapa para casi rogar a Michael que la ayude a quitarse las ganas.
Y claro, no le podía negar el polvo, primero dejó que se calme con un oral, pero ella necesita mas y por suerte él está dispuesto.