Para esta enfermera ladrona no será difícil salir del problema, sentarse a rebotar hasta dejarlo agotado le resultará divertido. Sus rondas de control incluyen algo mas que preocuparse por la salud de lo ingresados en el nosocomio, pues resulta que es una vulgar ladrona que toma ventaja de todos.
Pero esta vez será diferente pues Keiran despierta en el momento exacto en que revisa los bolsillos de su pantalón, aunque se asusta, eso ya le ha pasado y sabe como eludir cualquier inconveniente. Para evitar que siga gritando se lanza sobre el bulto propinando profundo oral que lo hace enmudecer.
Pero encontrar el teléfono en sus medias nuevamente desata el enojo, allí otro rápido movimiento haciendo el trono de la reina hace que su lengua se preocupe por cosas mas interesantes. Y aquí comienza la diversión para esta ventajera pues se ha calentado por demás y ahora solo piensa en rebotar encima del paciente.