Fingir un olvido le sirve para ir a la casa de su amiga, aunque la intensión es seducir al musculoso y bien dotado. Su compañera de estudios convive con su hermano, Rob, un hombre moreno de gran porte que sin querer ha levantando el deseo en la muchachita que se las ingeniará para estar a solas con él.
Olvidarse el ordenador es la estrategia, al ingresar a la casa escucha el ruido de la ducha donde irá a intentar espiar. Descubierta de inmediato pide disculpas, claro que él se da cuenta y le ordena sentarse en la cama, dejará caer la toalla presentando mas de 20 centímetros colgando.
La expresión de deseo es clara, se muerde los labios y abre piernas para dejar saber que ella tampoco trae ropa interior. Oral para ambos antes de montar a lo vaquera, nuevamente los ojos se abren al sentir que eso no termina mas de ingresar. El largo palo comenzará a sacar los gemidos mas profundos, siendo tan complaciente que al final se queda quieta para que eyacule dentro.