Hay tantos solteros que entre ellos nos recomiendan, en mi caso me toca la casa de este muchacho que no tarda en ofrecer billetes para que limpie en tanga. Y claro que lo hago, pues el servicio de limpieza no es ni el 10% de lo que gano dando eso que piden. Allíe toy toda de celeste agachada mientras me mira fijamente.
Es incómodo que te observen trabajar, pero a este tio no le importa si queda bien, lo único que busca en verme en pelotas, y allí está otra oferta, y agarro viaje otra vez. Se bien lo que hacen mientras no miro, pero cuando me doy la vuelta no puedo creer lo grande que la tiene.
Sentado en el sillón sujeta esa chota increíble mientras mis pensamientos ruegan que me ofrezca mas para sentarme, aunque lo hubiera hecho sin carga. Pero, ya que estamos lo hizo y me acomodé de boca dejándola brillante como a un vidrio. Luego reboté de frente haciendo que mis enormes tetas salten.