Son dos padres con sus hijas que han planeado hacer una partida de dominó, ambas familias son muy competitivas y no les importa como, el objetivo es ganar. Aquí comienza el grado de perversión en su máxima expresión, usan a sus hijas para distraer al oponente, mientras uno en la mesa termina de dar las indicaciones, la otra deja que le suba falda así dejar el trasero distractor a la vista. La partida comienza y las chicas hacen su trabajo, sin imaginar que ambos bandos tienen estrategias similares. Paja a escondida para desconcentrar, pero se necesita mas, abajo de la mesa ambas chupan al contrario cuando sus traseros se chocan iniciando ofuscada discusión. Por suerte se comportan como papis responsables y separan la pelea de mujeres. Aunque hay un problema, las obligan a abrazarse como buenas amigas y en segundos ella se besan, la locura pasa todos los límites, follarán descontrolados uno al lado del otro.