Lily Gree se siente mal, jamás tuvo novio, ni siquiera ha dado un beso, siento la obligación de ayudarla a conseguir lo que quiere. Está esperando a mi hija para estudiar, pero ella me avisa que ha salido con el novio y que no podrá venir. Cuando le digo le cambia la cara, y me cuenta todo. Algo tengo que hacer, además que me excita el saber eso, entonces me le acerco para que pueda dar su primer beso. Nos excitamos los dos, nunca la sentí tan firme al dar un simple besito, no se como, o si, pero en cuestión de segundos estoy entre sus piernas aferrado en sus labios vaginales, que esperaba encontrarme un felpudo pero la tiene suave y con unos pelitos hermosos decorando.