Compartir habitación de hotel es la oportunidad, el pijama sin tanga se puso esta amateur en busca de llevarlo justo al lugar deseado. Hay tácticas que nunca fallan, como un pantalón de tela suave que se meta entre nalgas dibujando perfección. Hacerse la dormida, de costado, dando espalda y no por maleducada sino por estatégica. En poco siente como desabriga y la mano entre sus perlas juega. Quieta se queda, espera a que se anime a mas, lo escucha sacudir, se comienza a preparar. Y al fin llega, siente la brisa del aire acondicionado sobre la piel y el calor de la mano.