A la cabeza de una empresa llena de hombres, no se hizo de ese lugar pidiendo favores, es la jefa y sabe como manejar cualquier situación. Con su falda de cuero rodeando tremendas caderas les dio las órdenes y luego hizo quedar a dos, los que deberían comprender que ella manda. Una frase fuera de lugar no le deja otra alternativa que demostrar sus capacidades absolutas para comandar equipos de trabajo. Pantalones abajo, es momento de empezar a respetar las escalas de mando. Así como la ves, tiene un lado sentimental, aunque no lo creas.