Joven esposa practicante de la infidelidad por deporte puso el ojo en el apuesto vendedor de seguros que cederá ante una minifalda desafiante. Ellie no sabe bien porque dio el si, siempre fue lasciva y no está dispuesta a cambiar. La camisa blanca de suave seda tiene cuatro botones sin prender, regala belleza en poses pensadas. Tras las gafas sus ojos no le quitan mirada a Parker que intuye, pero pensaba que era su imaginación. Será la clienta la que tome la iniciativa avisándole algo específico, no me gustan los tímidos. Claro que timpo atrás, esta guapa tuvo que hacer un casting y lo hizo con calzas cortas.