Una carta bajo la puerta trae una de esas invitaciones a las que nunca se le debe decir que no. Ven a ducharte dice en resumen, ¿Quién la envía?, Autumn, una de esas morochas de pechos grandes que ameritan hacer el esfuerzo de quitarse la ropa. Bajo el agua, sonriendo, mojada la encuentra, el piercing brilla en su ombligo, pero el interés está un poco mas abajo. Se lo come sin dejarla sentar, mirando el caer de su cuerpo empapado. Contra el vidrio no puede faltar, la dejó lista para ir al sillón, ese donde todos se quieren sentar pero nadie sabe para que se usa realmente. Como me gusta esta mujer, mirala en otro, cuando tuvo un rencuentro para el deseo retenido.